
Nefelibata soy, yo lo confieso,
Por si acaso pudiera
servirme de disculpa este defecto
que es mi mejor virtud al mismo tiempo
puesto que, si algo puede definirme,
la paradoja es, que en sus extremos
como alfa y omega
contiene lo posible y lo imposible
y en los contrarios halla la armonía
el ying y el yang occidental,
lo efímero y lo eterno vueltos uno,
la causa y el efecto
la oscuridad y el día…
Nefelibata soy, ¿qué voy a hacerle?
*De La última primavera (2024). MurciaLibro.
